Lecciones de humildad


“¿Y si uno se da cuenta de que mira y no encuentra nada, escucha y no se queda con nada, piensa y no concluye nada, y por tanto, nada tiene que contar?” La pregunta así formulada y en público, ya digo, me conmovió. Le contesté que si ella se veía en esa situación, se encontraba ya en el mejor trampolín para saber mirar, saber escuchar, saber pensar y saber contar: la humildad.


La escritura como modo de vida (Pomar)


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