Los días raros - Vetusta Morla

Hoy fue un día raro. Y como siempre cuando los días son raros, necesito música.

Los días raros - Vetusta Morla



Ábrelo, ábrelo despacio.
Di qué ves. Dime qué ves si hay algo.
Un manantial, breve y fugaz, entre las manos.

Toca afinar, definir de un trazo.
Sintonizar, reagrupar pedazos
en mi colección de medallas y de arañazos.

Ya está aquí ¿quién lo vio?
Baila como un lazo en un ventilador
¿Quién iba a decir que sin carbón
no hay Reyes Magos?

Aún quedan vicios por perfeccionar
en los días raros
.
Los destaparemos en la intimidad
con la punta del zapato.

Ya está aquí ¿quién lo vio?
Baila como un lazo en un ventilador
¿Quién iba a decir
que sin borrón
no hay trato
?

El futuro se vistió
con el traje nuevo del emperador.

¿Quién iba a decir que sin carbón no hay reyes magos?

Nos quedan muchos más
regalos por abrir.
Monedas que, al girar,
descubran un perfil

que empieza en celofán
y acaba en eco.

Torako

Ilusión, incertidumbre, alegría, emoción. Suelo escribir en mi blog personal, pero hoy contaré esta historia aquí, pues la veo necesaria. Concienciar, esperanzar, expresarme.
Hace un año desapareció nuestro gato, Torako. Era un gato atigrado sin castrar, "de campo", muy mimoso con la gente pero bastante guerrillero. Varias cicatrices de pelea con otros gatos, heriditas y marcas. De vez en cuando se medía con nuestra gata. Una vez llegó a casa con una herida sangrante y tan tranquilamente empezó a comer, sin preocuparle nada. Ni le molestaba. Era un gato que iba y venía cuando quería, pero siempre volvía... hasta que un día no volvió. Pensamos que le había pasado algo, que lo había atropellado un coche, que se había peleado con otro gato o que había enfermado de repente. Y por eso no lo buscamos mucho. Si no volvió, pensamos, ya no volvería.
Domingo, 31 de Enero de 2016. 12:51 La protectora Lena Prote Animais pasa un aviso de un gato atigrado, muy manso, muy parecido al nuestro a unos 2-3kms de nuestra casa. ¿Podría ser él? La chica que daba el aviso nos comentó que era un gato casero, se notaba que había tenido dueño. Y cada vez empezamos a fijarnos más. En las fotos, en los detalles, los bigotes, las patas. Todos los gatos atigrados pueden parecer iguales, pero siempre hay algún detalle y este tenía muchas coincidencias. Teníamos... que verlo. Teníamos que estar seguros, al menos, de que era él.
Fuimos esa misma tarde por allí, pero no lo vimos. Sin embargo, le dejé el transportín a la chica, por si podía cogerlo que lo guardara. Cada vez estaba más convencida de que era nuestro gato. Un año.
Esta misma mañana recibí una llamada. ¡Lo tenía! Media hora después lo recogimos en su casa. Era él. Tenía que ser él. Solo tuve que fijarme en una cosa: una pequeña marquita en la oreja, que él tenía. Eso, el tamaño, el maullido... Todas las coincidencias. Torako, nos vamos a casa.
La alegría y la emoción del momento... No lo puedo describir. No voy a decir que durase poco (aun estoy emocionada, voy cada 5 minutos a verle). Decidimos llevarlo al veterinario. Estaba en los huesos y queríamos comprobar que estuviese bien, "sano" (dentro de lo posible). Pero el problema con cualquier macho sin castrar que esté en la calle es el mismo... Positivo. Positivo a FIV y leucemia felina (lo de la leucemia no estoy segura, pero es altamente probable). Tenemos un gato positivo. ¿Pero qué esperabamos? Sin castrar, con historial de peleón y callejerito durante un año... Lo tenía todo. Incluso es posible que se infectara antes de desaparecer, es muy posible. Tenía todas las papeletas para tener alguna de esas dos enfermedades (o las dos). Mi positivo. ¿Pero cómo te voy a dejar solo ahora que ya estás de vuelta? Un positivo no es terminal ni es un leproso! Es mi gato, es mi positivo. Lo quiero en casa, lo quiero conmigo, lo quiero cuidar y mimar y que viva lo mejor que pueda.
Momento de bajón, momento de "qué hacemos ahora?", momento de volvernos locas. De pensar. Tenemos otra gata a la que queremos un montón, ¿y si no pueden estar juntos? ¿Y si la gata también es positiva? ¿Y si..? Momento de informarse, de preguntar, de sacarse un master en FIV y leucemia a través de internet. Momento de pensar en todas las posibilidades. Momento de tomar decisiones. Momento de esperar.
Mi gato ha aparecido tras estar un año desaparecido. Es casi un milagro (para mi, es un milagro). Por eso quiero aprovechar mi muro para pedirle a todos aquellos que perdieron a sus animales, que no pierdan las esperanzas. Si mi gato pudo aparecer un año después, otros también lo harán. Sé que no es lo habitual, pero los milagros ocasionalmente existen. Y hoy he sido testigo de uno. Gracias, Eva Gey Lorenzo y a su suegra por alimentarlo durante días, por dar el aviso, por ser parte de este pequeño milagro. De verdad, muchas gracias.
Probablemente me hubiese evitado muchos disgustos de haber sabido más cosas. Si le hubiese dado importancia a la castración en machos (y no solo en hembras). Si lo hubiese buscado bien. Si no me hubiese quedado con la idea de que "los gatos desaparecen". No, los gatos no desaparecen. Los gatos se pierden. Por cualquier motivo, se pierden. Ponle chip, una chapita, castralo, cuidalo y, si no vuelve, búscalo. Desmitifiquemos el mito de que los gatos son independientes y saben volver solos. A veces se pierden. No lo condenes a la calle. No cometas el mismo error que he cometido yo.
Torako, te hemos echado mucho de menos. I missed you so so much. Pero ya estás en casa. Rellenemos esas costillitas, pasemos por el veterinario para castrarte, mejorate, ponte bueno y luego ya veremos como nos enfrentaremos a esa enfermedad. Eres un luchador, un tigre (Tora, en japonés). Creo que podrás luchar.

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